| El día amaneció hermoso
y como teníamos una tira de costillas de novillito y un par de
chorizos en la heladera, decidimos cargar las cosas en el R12 y salir
con destino incierto los 4: Marina, Avril en su habitáculo
provisorio, Tati (la mascota) y yo. Recorrimos un par de
kilómetros y terminamos en la Escuela Alberdi, donde Marina y yo
desarrollamos actividades como docentes. Totalmente solos en el predio,
la pasamos de 10. Hicimos el asado (por Dios que bueno que
salió), Tati anduvo suelta paseando por donde quiso, salvo al
lado de la pileta. No se quería ni acercar. Y luego el
chapuzón... el agua estaba hermosa. Después un par
de fotos al torreón y de nuevo al camino. Recorriendo lindos
lugares de Oro Verde, fotografiamos también el templo de los
servidores de Jesús y de María. Lo que se dice, un
mediodía inolvidable. |
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